Miranda de Ebro es tras la capital, la ciudad más poblada de la provincia de Burgos, con aproximadamente 39.000 habitantes. Está situada en el noreste de la provincia y limita con Álava y parte de La Rioja y está bañada por el rio Ebro.
La primera mención de Miranda de Ebro en la historia se produjo en el año 757. Alfonso VI concedió a la villa un importante fuero en 1099
y dos siglos después, el comercio mirandés tomó fuerza tras la
concesión de las ferias. La llegada del ferrocarril a la villa en 1862 marcó un punto de inflexión en la economía de la zona y a partir de ese momento y durante todo el siglo XX la ciudad se industrializó. En 1907, la Miranda fue declarada como Ciudad por Alfonso XIII de España.
Miranda de Ebro se encuentra situada en una llanura, rodeada por una cadena de alturas correspondiente a los Montes Obarenes, con salida natural por el desfiladero de Pancorbo al oeste en dirección a Burgos; las "Conchas de Haro" al sureste en dirección a La Rioja y el desfiladero de La Puebla de Arganzón al noreste en dirección al País Vasco.
Los primeros datos que se tienen sobre asentamientos en la zona datan de la Edad del Hierro. A tan sólo 3 km de Miranda se sitúa el yacimiento romano de Arce-Mirapérez, donde según los últimos estudios se ubica Deóbriga.
Si bien es cierto que se desconoce de manera exacta su fundación, el primer dato lo aporta un documento, la Crónica Albeldense, donde se menciona la famosa expedición que llevó a cabo Alfonso I, rey de Asturias por la ribera del Ebro en el año 757. En dicho relato se refieren las localidades destruidas: Miranda (actual Miranda de Ebro), Revendeca, Carbonaria, Abeica (Ábalos, desde donde cruzó el Ebro), Brunes (Podría ser Briones pero no es del todo seguro), Cinissaria (actual Cenicero) y Alesanco Existen excavaciones en el cerro de La Picota que ratifican el asentamiento de la aldea de Miranda en el siglo VIII En el año 840, el obispo Juan de Valpuesta incluye a Miranda y su entorno en la diócesis de Valpuesta.
En la Edad Media,
Tras el asesinato de Sancho Garcés IV de Navarra, Vizcaya, Álava, La Rioja y la familia real, reconocieron a Alfonso VI de León y Castilla como rey, pasando así Miranda de Ebro a manos del Reino de Castilla en 1076. Alfonso VI, para consolidar su poder, concedió a la villa en 1099 el fuero de Miranda de Ebro.
En 1254, Miranda verá consolidado el comercio con la concesión por parte de Alfonso X el Sabio de la feria de mayo, a la que se sumaría en 1332 la concesión por parte de Alfonso XI de Castilla de la feria del Ángel. La posesión de un puente sobre el Ebro desde por lo menos el siglo X
junto con la concesión del fuero han hecho que Miranda de Ebro sea
desde la antigüedad un gran centro mercantil en la comarca. Durante los siglos XIV y XV, y tras las disputas entre Pedro I de Castilla y Enrique de Trastámara, la villa de Miranda pasará de mano en mano, primero al señorío de Burgos, Hermandad de Álava y por último de nuevo al señorío de Burgos en 1493 hasta nuestros días.
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| Puende sobre el Rio Ebro en Miranda |
Durante la Baja Edad Media, poseía una de las juderías más importantes del norte de Castilla, incluso hoy día se conserva una sinagoga de la época. El modelo de villa era el típico medieval; el núcleo primitivo de Miranda se situaba en la orilla derecha del río Ebro bajo la protección del Castillo de Miranda levantado en el siglo XIV por el conde don Tello en el cerro de La Picota. La existencia de un puente hizo crecer a la villa en la orilla izquierda creándose el barrio de Allende o de San Nicolás. Además la ciudad estaba amurallada y disponía de nueve puertas de entrada.
Hasta el siglo XVIII Miranda mantuvo su morfología medieval hasta que en 1775 una fuerte riada derrumbó el puente y gran parte de las murallas. En 1777, siendo rey Carlos III se construiría un nuevo puente sobre el Ebro.
Ya en la edad contemporánea, durante el siglo XIX fue testigo de varias guerras. Durante la guerra de la independencia, se retuvo en Miranda a los ejércitos franceses durante un tiempo. La ciudad acogió a los ejércitos del norte durante las guerras carlistas. Otro de los acontecimientos clave durante el siglo XIX fue la llegada del ferrocarril en 1862 que marcó el comienzo de la revolución industrial en la ciudad; en la estación de Miranda confluían las líneas Madrid-Irún y Castejón-Bilbao, lo que la convirtieron en la estación más importante del norte.
El 7 de julio de 1907, el rey Alfonso XIII de España, entre los decretos que firma figura uno concediendo a la villa el título de ciudad Durante la Guerra Civil, la ciudad albergó un campo de concentración franquista, que permaneció activo hasta 1947, siendo el último de España en cerrar.
La historia más reciente está marcada por la industria y por el desvío del ferrocarril. Desde el 9 de mayo de 1992, la ciudad está hermanada con la francesa Vierzon. Gracias a este hermanamiento y los numerosísimos actos de unión organizados por el ayuntamiento de la ciudad, el 22 de octubre de 1994 le fue concedido el trofeo Estrella de Oro de Europa, rubricado por Jacques Delors, impulsor y presidente de un capítulo esencial del proceso de unión. En 1999 hubo un completo programa de actos para celebrar el IX Centenario del Fuero de Miranda que culminó con la presencia de la infanta Cristina y su esposo Iñaki Urdangarín. Durante el año 2007, la ciudad celebró los actos de conmemoración del primer centenario de la declaración como ciudad.
Dotada de un buén número de monumentos y sitios de interés, tal vez los más reseñables sean el Puente de Carlos III: Construido en 1777 bajo la dirección de Francisco Alejo de Aranguren, consta de 6 arcos y cuenta con tajamares a ambos lados para disminuir el impacto de las aguas. Dos leones custodian el puente.
Iglesia del Espíritu Santo: Antiguamente se la conocía bajo la advocación de San Nicolás. Se trata de un templo de naturaleza románica que ya es mencionado en el Fuero de Miranda de 1099. Su portada y su ábside son del siglo XIII y su reducida nave gótica del siglo XVI. Antes de la guerra civil (mayo de 1936), sufrió importantes daños y desde su rehabilitación se la denomina, del Espíritu Santo.
Si te animas a visitar la ciudad y su entorno más cercano, verás varias iglesias, así como palaciegos y casas dignas de admirar. Y ante todo, a escasos tres kilómetros tienes el desfiladero de Pancorbo, una belleza de la naturaleza; no dejes de verlo.
en el apartado de la arquelogía debemos inclir en este artículo a Deóbriga es el nombre de una ciudad que ha sido ubicada en el yacimiento arqueológico de Arce-Mirapérez, situado en Miranda de Ebro. El yacimiento ocupa un paso estratégico debido a que se ubica junto a un antiguo vado en el cauce del río Ebro que permitía cruzarlo. Los restos arqueológicos ocupan una superficie de más de 26 hectáreas. El conjunto arqueológico alberga los restos de época autrigona correspondientes a la citada ciudad de Deóbriga así como su posterior transformación en una ciudad romana. Fue, durante los siglos I y II, una de las principales ciudades de la calzada Ab Asturica Burdigalam. Sobre el yacimiento se localiza actualmente la pequeña aldea de Arce.
| Empedrado y restos del Yacimiento Deóbriga |
Necrópolis Cabriana de Tardorromana. En este yacimiento arqueológico situado en el paraje de Cabriana, junto al río Ebro, se excavó una necrópolis del Bajo Imperio Romano, asociada a una villa agrícola, pero ésta perteneciente al municipio de Lantarón (Álava). En la necrópolis se observa un cambio hacia la inhumación de los cuerpos, en cuyas tumbas se hallaron objetos de terra sigillata, vidrios o un tesorillo de época de Magnencio (350 - 353 d.C.), que en gran parte se encuentran expuestos en el Museo de Burgos de la capital provincial.



